En un bosque nada se tira. Todo se aprovecha.

La hoja que cae alimenta al hongo, el hongo alimenta al suelo,

el suelo alimenta al árbol que soltará la próxima hoja.

Así funciona el planeta desde hace millones de años,

sin contenedores, sin vertederos, sin camiones.

La basura no existe en la naturaleza.

La basura la inventamos nosotros,

cuando dejamos de mirar lo que teníamos entre las manos.

Nuestros abuelos lo sabían.

Nada sobraba: las mondas al corral, el rastrojo al bancal,

la ceniza a la tierra. Todo volvía.

Ese saber no se ha perdido. Solo está dormido.

Kuboshi existe para despertarlo.

No vendemos cubos.

Devolvemos a las personas su lugar en el ciclo de la vida.

Creemos que una cáscara de plátano puede ser el principio de un bosque.

Creemos que un niño que entierra sus restos del almuerzo

y ve crecer de ellos un tomate

aprende algo que ningún libro por sí solo puede enseñarle.

Creemos que cuidar la tierra no es un sacrificio: es volver a casa.

Por eso trabajamos donde de verdad cambian las cosas:

en las cocinas, en las aulas, en los huertos, en las manos pequeñas y en las manos arrugadas.

Y por eso cada ciclo que cerramos termina donde debe:

en suelo vivo, en raíces nuevas, en árboles que nos sobrevivirán.

Lo que empieza en tu plato no tiene por qué acabar en un vertedero.

Puede acabar en un bosque.

EQUIPO KUBOSHI

"¿Lo sientes como nosotros? →Únete al ciclo"

El Manifiesto Kuboshi

La Tierra no hace basura