El Ciclo
El Manifiesto cuenta por qué hacemos esto. Esta página cuenta cómo. Es un viaje en cuatro pasos que puedes hacer en tu cocina o en tu aula, y que la naturaleza lleva millones de años ensayando. Nosotros solo le hemos puesto un cubo.


Del plato a la tierra. De la tierra a la vida.
4. La vida
El ciclo se cierra donde empezó: en algo que se puede comer, oler o mirar.
Los tomates del huerto escolar, la hortensia del balcón, el limonero del patio. Lo que hace unas semanas llamábamos «basura» puede ahora formar parte de una planta.
Y soñamos con llevar ese ciclo un poco más lejos. Queremos crear el Bosque Kuboshi: un futuro proyecto de revegetación al que destinaremos una parte de los beneficios de Kuboshi para ayudar a devolver árboles, suelo vivo y biodiversidad a un lugar que lo necesite. Todavía no existe. Pero, como todos los bosques, algún día tendrá que empezar con una primera semilla.
Lo que empieza en tu plato puede acabar en un bosque.
1. Tu plato
Todo empieza con lo que ibas a tirar.
Cáscaras de frutas y verduras, restos de comida cocinada, pan duro, posos de café y bolsitas de té, cáscaras de huevo, espinas y huesos pequeños. Incluso esas croquetas que nadie quiso terminar. Buena parte de lo que acaba en nuestra bolsa de basura son restos orgánicos: materia que todavía puede volver al suelo y seguir formando parte del ciclo. Separarla y darle un destino adecuado es la diferencia entre tratarla como un residuo o reconocerla como un recurso.
Con Kuboshi, ese mismo puñado de restos toma otro camino.
2. Tu cubo
Aquí ocurre la parte que parece magia, aunque es ciencia.
Cada vez que añades restos al cubo, los espolvoreas con el activador Kuboshi: un salvado cargado de microorganismos beneficiosos, sobre todo bacterias del ácido láctico y levaduras. Son parientes de los mismos fermentos que convierten la leche en yogur o la col en chucrut. Al cerrar la tapa hermética, se quedan sin oxígeno, y ahí está el truco: en ese ambiente ácido y con poco oxígeno, la fermentación se impone a la putrefacción
Los microorganismos acidifican los restos y los transforman en silencio. Por eso el cubo evita los malos olores propios de la putrefacción y no atrae insectos. La comida no se pudre, se conserva y se transforma, como una gran conserva viva.
Por el grifo inferior irás recogiendo el lixiviado, un líquido concentrado en nutrientes. Diluido en agua (5ml por litro), es un excelente aliado para regar tus plantas desde el primer día.
En dos semanas de cubo cerrado, tus restos se han convertido en bokashi: materia orgánica fermentada, el pre-compost que la tierra está esperando.
3. Tu suelo
El bokashi no se usa directamente sobre las plantas: primero se entierra.
Cava una zanja o un hoyo en el huerto, el jardín o una maceta grande, mezcla el contenido del cubo con la tierra y cúbrelo. A partir de ahí, el suelo toma el relevo: sus lombrices, hongos y bacterias terminan el trabajo que los fermentos empezaron. En unas pocas semanas, según la estación, aquellas cáscaras se han integrado en el suelo y alimentan su vida.
Y aquí está la diferencia que más nos gusta contar: no has fabricado solo abono. Has alimentado la vida del suelo entero, que retiene mejor el agua, sostiene mejor a las plantas y respira. El suelo es el tesoro más frágil, ese gesto vale mucho más de lo que pesa.
Lo práctico, en corto
Sin olor a putrefacción. La fermentación sin oxígeno conserva en lugar de pudrir; con la tapa cerrada, el cubo puede vivir en la cocina.
Sin insectos molestos. El cierre hermético y la acidez del proceso los mantienen fuera.
Con bajo mantenimiento. Añadir restos, espolvorear activador, mezclar y cerrar.
Rápido. Dos semanas de fermentación en el cubo, y unas semanas más de maduración en tierra.
Donde haya restos, puede empezar un ciclo. El cubo cabe en una cocina, un aula, una oficina o un restaurante. Después de la fermentación, el bokashi necesita continuar su camino en un huerto, un jardín, una maceta grande o cualquier espacio donde pueda volver al suelo.
¿Listo para empezar tu ciclo?
Kuboshi paso a paso
En este vídeo mostramos cómo comenzar con nuestro sistema de compostaje Kuboshi desde que lo recibes hasta que finaliza el primer ciclo de producción. Pre-compost y lixiviado son los dos recursos que obtendrás al transformar tus residuos orgánicos en vida para tu huerto, jardín y plantas.

Formas de pago:

Transferencia, Paypal, Stripe.
